Universidades españolas de Premio Nobel

España es hoy en día uno de los destinos académicos por excelencia en Europa gracias a que las universidades españolas han ido perfeccionando su nivel académico y aumentando su prestigio internacional. Una mejora a la que han contribuido los 8 premios Nobel otorgados a españoles pero, ¿qué Universidades son las que acogieron entre sus muros a los galardonados? Historias, aplicación que divulga la historia desconocida de las ciudades, ha elaborado un ranking de las Universidades en las que se formaron nuestros premios Nobel.

1. Universidad Complutense de Madrid, cinco premios Nobel: Jacinto Benavente, Vicente Aleixandre, Severo Ochoa, Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa.

La facultad de Derecho acogió a Jacinto Benavente y Vicente Aleixandre. El primero comenzó sus estudios de Derecho en la antigua Universidad Central pero los abandonó en 1885 para centrarse en su verdadera pasión, escribir. En cambio, Vicente Aleixandre, sí que finalizó sus estudios de Derecho y Comercio en 1919, y un año después comenzó a impartir clases en la Escuela de Comercio. Ambos recibieron el Nobel de Literatura, Benavente en 1922 y, Aleixandre, en 1977.

En la facultad de Medicina estudiaron Severo Ochoa y Camilo José Cela. Ochoa, completó sus estudios en 1928. Dos años después, y tras haber trabajado en el laboratorio de Otto Meyerhof en el instituto de biología Kaiser Wilhelm (Instituto Max Planck), consiguió el doctorado. En 1959, recibió el Nobel de Fisiología y Medicina. Camilo José Cela, por su parte, inició también sus estudios de Medicina en 1934, pero  el literato enseguida abandonó sus clases para acudir como oyente a la Facultad de Filosofía y Letras. Más tarde decidió pasarse a los estudios de Derecho, pero también terminó abandonándolos para dedicarse de forma profesional a la Literatura, una labor que le reportó el Nobel en 1989.

Por último, y dentro de la Facultad de Filosofía y Letras, encontramos a Mario Vargas Llosa, el último premio Nobel español, también de Literatura, en 2010. A pesar de que Vargas Llosa estudió Derecho y Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, una beca de estudios ‘Javier Pardo’ permitió al escritor doctorarse en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid.

2. Universidad Politécnica de Madrid, un premio Nobel: José Echegaray. La Politécnica tiene el honor de ser la Universidad en la que estudió nuestro primer Nobel. Echegaray, ingresó en 1848 en la Escuela de Caminos de Madrid. Allí se licenció como número uno de su promoción y, más tarde, trabajó como profesor. Aun así, además de ingeniero, fue también político y un destacado dramaturgo, por lo que en 1904 la Academia sueca le otorgó el Nobel de Literatura.

3. Universidad de Zaragoza, un premio Nobel: Santiago Ramón y Cajal. En 1906 los Nobel reconocieron la labor de Ramón y Cajal otorgándole el premio en la categoría de Fisiología y Medicina. Antes, en 1873, Ramón y Cajal se había licenciado en la Universidad de Zaragoza, tras lo cual se incorporó al Cuerpo de Sanidad Militar de la Quinta de Castelar. En 1877, con 25 años, y tras haber ejercido como médico en la Guerra de Cuba, Ramón y Cajal se doctoró con su famosa tesis titulada Patogenia de la inflamación. Durante su vida Ramón y Cajal también pasó por la Universitat de Valencia, en 1883, donde ocupó la cátedra de Anatomía Descriptiva y por la Universitat de Barcelona, en 1887, donde ocupo la cátedra de Histología.

4. Universidad de Sevilla, un Nobel: Juan Ramón Jiménez. Nacido en Moguer (Huelva), Juan Ramón Jiménez estudió durante su infancia en el Colegio de Primera y Segunda Enseñanza de San José. En 1893 estudió Bachillerato en el Colegio de San Luis Gonzaga del Puerto de Santa María, y al acabar se trasladó a Sevilla, donde comenzó los estudios de Derecho en la Universidad por imposición de su padre. Al igual que le ocurrió a Benavente, en 1899 el joven andaluz abandonó la Universidad y se trasladó a Madrid para dedicarse a la Literatura. En 1956 ganó el Nobel en esta categoría.  

Recomendaciones para lograr más clientes este verano

El número de autónomos en España alcanzó en abril su nivel más alto desde 2009, con 3.184.134 emprendedores. No obstante, emprender no es una tarea fácil. Desde Zaask, portal que gestiona la contratación de servicios a miles de profesionales españoles, han analizado los perfiles profesionales de su web con el objetivo de que los profesionales aumenten su clientela durante este verano.

Dar el salto al mundo online. Las ventas online crecen cada año por lo que quien se lance a emprender de manera independiente debería tener presencia en Internet si quiere llegar a un mayor nicho de mercado. Una buena opción para el verano es darse de alta en una plataforma de contratación de servicios ya que los españoles han sustituido los directorios en papel, difíciles de encontrar, pesados y de contenido limitado, por estas webs en la que se pueden encontrar más de 300 categorías de servicios a golpe de clic.

Ajustar los precios a la realidad del mercado. Según datos de Zaask, el 45% de los españoles ha dejado de reparar alguna avería por no poder pagarla. De hecho, cuatro de cada diez clientes que necesitan contratar algún servicio relacionado con las reformas afirma que busca por Internet distintos profesionales para obtener precios más competitivos. Ante esto, lo mejor es ajustar los precios lo máximo posible y más en verano ya que en esta época los gastos de las vacaciones hace que muchos clientes dispongan de menos presupuesto.

Ser flexible en los horarios. Para 8 de cada 10 clientes el precio no es fundamental para decantarse por un profesional por lo que otros factores como cumplir con la disponibilidad horaria acordada se convierten en factores importantes para dar un buen servicio y fidelizar a los clientes. De cara al verano, es más necesario que nunca dar flexibilidad para elegir la hora del servicio debido a que, en esta época, los clientes quieren gestionar mejor su tiempo libre.

Adaptarse a las nuevas demandas del sector. En verano suelen surgir nuevas profesiones como respuesta a las, también nuevas, demandas de los clientes. Por ello, es recomendable que los profesionales renueven su formación y estén al día de las tendencias ya que esto puede llevarles a ampliar su cartera de clientes diversificando su actividad durante el verano.