El 60% de los accidentes de tráfico en España se producen de camino al trabajo

Según los últimos datos de la DGT, cada año se producen en España más de 90 mil accidentes de tráfico. Tal y como ha podido comprobar la plataforma especialista en accidentes de tráfico, CarCrash.es, el 60% de los siniestros  en nuestras carreteras se producen en el trayecto de ida y vuelta del trabajo.

Esta plataforma ha analizado los últimos datos publicados por la Dirección General de Tráfico y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), que indican que el número de accidentes de tráfico “in itínere”, o lo que es lo mismo, aquellos que se producen en el trayecto entre nuestro domicilio y el trabajo, se han incrementado un 10% desde el año 2002. Según las mismas estadísticas, cada año mueren en España alrededor de 100 personas en estas circunstancias.

El INSHT señala que los españoles sufrimos el doble de accidentes de tráfico en el trayecto de ida al trabajo (un 64%), cuando se circula con más prisa que a la vuelta (33%), que se conduce más relajado. El 21% de estos siniestros ocurren en lunes y su número va descendiendo a lo largo de la semana. Las horas con más accidentes de tráfico “in itínere” se dan entre las 7 y las 9 de la mañana y entre las 14 y 15 horas.

Según los datos publicados por el ministerio de Empleo, las mujeres sufren más accidentes de este tipo que los hombres. El factor humano está detrás de la mayoría de estos siniestros. Las prisas al volante, el exceso de confianza y el cansancio son los principales motivos que explican la mayoría de los accidentes en los trayectos de ida y vuelta al trabajo desde nuestro domicilio. Otra causa importante es el uso del móvil mientras se conduce.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que las empresas tienen la obligación de evaluar, informar y formar a sus trabajadores de todos los riesgos laborales y tomar las medidas preventivas para minimizar el riesgo de accidentes. “Los riesgos asociados a los desplazamientos entre nuestra casa y el trabajo también se consideran riesgos laborales, por lo que las empresas deben establecer medidas efectivas para reducir tanto los accidentes durante la jornada de trabajo como los que se producen “in itínere” señala Gonzalo García, CEO de CarCrash.es.

Indemnizaciones por accidente de tráfico “in itínere”

Las víctimas de este tipo de siniestros sufren un accidente de tráfico y un accidente laboral al mismo tiempo, de manera que cuando reclaman por los daños sufridos en el siniestro, tendrán derecho a exigir sendas indemnizaciones.

Desde CarCrash.es recomiendan consultar con abogados especialistas cuando se sufra este tipo de accidentes, ya que muchas víctimas no cobran las indemnizaciones que les corresponden por falta de información.

Como en cualquier otro accidente de tráfico, sólo tendrán derecho a una indemnización las víctimas que no sean culpables del accidente, o tengan una responsabilidad compartida. Mientras que como accidente laboral, la víctima siempre tendrá derecho a cobrar una indemnización al sufrir lesiones con secuelas, que en caso de invalidarla para el desempeño de su profesión, puede llegar a ser de 24 veces su salario, o incluso una pensión permanente, explica García.

Las reformas fiscales por las que se ha recaudado menos dinero

El Gobierno planea restablecer el tipo mínimo de los pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades para aquellas medianas y grandes empresas que sobrepasen un determinado umbral de cifra de negocios. Una medida que, desde Ad&Law, firma especializada en asesorar fiscalmente a empresas, consideran “necesaria para recuperar los 1.434 millones de euros que se han perdido durante el presente ejercicio por la reforma del pago fraccionado del impuesto”.

No obstante, desde el despacho también ponen de manifiesto que la inclusión del pago fraccionado no ha sido la única razón que ha contribuido a una menor recaudación para las arcas públicas del impuesto sobre sociedades. Y destacan que existen otras reformas fiscales del impuesto, que entraron en vigor en 2015, que han servido para que Hacienda obtenga una menor recaudación a lo largo de este año.

El primer ejemplo sería la nueva tabla simplificada de amortización de los gastos fiscalmente deducibles y el régimen de libertad de amortización para todo tipo de empresas que dispongan de elementos del inmovilizado material nuevo cuyo valor no exceda de 300 euros, con un límite anual de 25.000 euros. Además la reserva de capitalización también se ha modificado de tal manera que ha permitido que las empresas puedan deducirse un 10% del importe del incremento de sus fondos propios.

Otra reforma fiscal con la que se recauda menos impuestos tiene que ver con las bases imponibles negativas que obtuvieron muchas empresas durante la crisis. Estos resultados que suelen ser compensados con las bases positivas futuras tienen ahora una ayuda extra ya que el Gobierno eliminó, desde enero de 2015, el límite temporal de 18 años que existía sobre la compensación. No obstante, “sí se establece un límite cuantitativo del 60%, con un importe mínimo compensable de un millón de euros. Aunque éste es sin perjuicio de que el exceso no compensado pueda aplicarse a las liquidaciones de los periodos impositivos siguientes”, explican desde la firma.

Las exenciones fiscales también permiten que las empresas ingresen menos en Hacienda por lo que la equiparación en el tratamiento de las rentas interiores e internacionales a la hora de la exención del impuesto para los dividendos y plusvalías obtenidas en la transmisión de participación de entidades, “ha eliminado los ingresos que antes se obtenían de las rentas interiores”, argumentan desde Ad&Law.

Además, debido a la recuperación económica muchas nuevas sociedades se han constituido en el ejercicio de 2015 por lo que la tributación reducida única del 15% que entró en vigor el pasado año ha hecho que se ingrese menos dinero. De hecho, en 2014, esta tributación reducida se aplicaba sólo a la base imponible que no excediera de 300.000 euros, mientras que el resto tributaba al 20%.

Desde Ad&Law advierten que “tras estas medidas y con el déficit público actual y la presión de la Unión Europea es muy probable que el Gobierno tenga que subir impuestos como el IVA para aumentar de una manera rápida su recaudación y poder cumplir con el objetivo de que el déficit público se sitúe por debajo del 3% en 2017”.