Cinco termas donde darse un buen chapuzón durante el invierno más frío de España

A pesar de las bajas temperaturas, los más atrevidos aún pueden disfrutar de un buen chapuzón al aire libre en algunas de las termas naturales que podemos encontrar en España. Estas aguas minerales que salen de las capas subterráneas de la Tierra a más de 5o grados de temperatura son, además, perfectas para relajarse pues gracias a sus componentes naturales suelen ser utilizadas como tratamientos terapéuticos.

Así, para quienes a pesar del frío no quieran renunciar a darse un baño calentito en medio de la naturaleza, Indie Campers, una de las plataformas líderes de alquiler de autocaravanas y furgonetas camper en España y Europa, ha seleccionado cinco termas que podemos visitar en este invierno especialmente frío.

Termas de Alhama, Granada. Estas termas, situadas al lado del río Alhama, en Sierra Tejeda (Granada), son de acceso gratuito por lo que podemos acceder a sus aguas ricas en magnesio, calcio o bicarbonato, cuando queramos. Su caudal constante se encuentra a unos 47o de temperatura, incluso en invierno, por lo que es uno de los mejores destinos nacionales en los que bañarse en esta fría época. Allí, también podemos visitar un Balneario que conserva parte de unos baños árabes del siglo XV.

Muíño da Veiga, Ourense. Entre las muchas termas que encontramos en Ourense, una de las más destacadas es la de Muíño da Veiga, que consta de cinco piscinas con temperaturas de 40o, gracias a que estas pozas se alimentan de aguas profundas que suben a temperaturas de entre 65o y 72o. Las aguas de este conjunto termal, situado al pie de un antiguo molino a orillas del río Miño, son de mineralización débil y alcalinas: bicarbonatadas-sódicas, fluoradas y silicatadas.

Aguas de la Fontcalda, Tarragona. Estas termas, situadas en el río Canaletes, se caracterizan por su contenido en cloruro, carbonato cálcico, sulfato de magnesio y cloruro sódico. Además, estas aguas de 38o de temperatura son uno de los mejores lugares para huir del frío ya que su ubicación cerca de las sierra de la Mola y el Crestall, hacen que visitar este paraje entre montañas sea una de las mejores opciones de viaje del invierno.

Terma de Alhama de Aragón, Zaragoza. Con sus dos hectáreas, dos islas y su temperatura que oscila entre los 28o y los 32o, esta terma es el segundo lago de agua termal más grande de Europa y el único de España. Además, en la zona, cerca del río Jalón, podemos encontrar otras piscinas termales con aguas sulfatado-bicarbonatadas, cálcico-magnésicos e hipertermales, que pueden llegar a producir hasta 2.000.000 de litros de agua al día.

Balsa de Cela, Almería. Este manantial de aguas termales, situado a 720 metros de altitud, tiene un caudal constante de 42 litros por segundo a una temperatura que oscila entre los 22o y los 24o centígrados, lo que la convierte en un destino perfecto para disfrutar de un baño al aire libre. Si queremos disfrutar de esta terma con propiedades medicinales, un largo de 50×50 metros y cuya profundidad va entre los 50 cm y los 2 metros, podemos visitar los municipios almerienses de Tíjola, Lúcar y Armuña pues el embalse se reparte entre estas tres localidades.